Los suelos porcelánicos son una opción interesante sea cual sea la reforma que tienes en mente. Ya sea en baño, cocina, salón e incluso terraza, este revestimiento ofrece multitud de posibilidades decorativas tanto para interior como para exterior. ¿Quieres saber más?
El gres porcelánico es una de las tendencias más actuales a la hora de elegir un revestimiento que lo aguante casi todo y que también permita hacer realidad cualquier diseño que quieras llevar a la práctica. Se trata de un material muy versátil, que admite distintos formatos, tamaños y acabados resultando perfecto para crear el espacio que quieres de manera sencilla.
Las baldosas porcelánicas están hechas de pasta cerámica compacta, que se prensa en seco y se somete a una única cocción. El resultado es una porosidad mínima y una alta resistencia que las hacen apropiadas para cualquier estancia, incluyendo cocinas y baños. También son ideales para dar forma, fácilmente, a un suelo porcelánico en el exterior, por ejemplo, en un patio o terraza.
Enlace de interés: Suelos vinílicos y baldosas adhesivas para reformar sin obras
Formas, texturas y colores
El gres porcelánico se fabrica en medidas muy diversas, para adaptarse a cada necesidad decorativa. Elegir el tamaño adecuado es importante, porque influirá en el resultado final. Por ejemplo, puedes optar por los más pequeños, de 10cm. x 10cm. para revestir las paredes de un baño (o una única pared) o decidirte por los de gran formato, como los bonitos suelos porcelánicos imitación a madera, que quedan genial en espacios abiertos pero que quieres que resulten acogedores, como un porche o una zona de chill out en tu azotea.
Enlace de interés: Suelos laminados de madera, sinónimo de calidez
También los acabados sorprenden por la gran variedad en cuanto a opciones para decorar y personalizar cualquier lugar de tu casa. El gres porcelánico de imitación a madera que comentábamos no es el único posible, tienes otros igual de originales y elegantes. Acabados en mármol, piedra, pizarra o incluso efecto “cemento” u “óxido envejecido”, ideales para dar un toque una estancia decorada en estilo urbano o industrial.
Por supuesto, también puedes elegirlos en multitud de colores lisos o que incorporen el diseño que quieras: imitación a baldosas hidráulicas, diseños con rayas de colores, buena idea para dar un toque alegre y juvenil a un baño, formas geométricas, para suelos y paredes que creen distintos efectos visuales, por ejemplo en la cocina, piedra o ladrillo “envejecido”, para un patio en el que quieras un toque rústico, tonos lisos y sólidos para una zona de paso o incluso para una escalera…
Las posibilidades del suelo porcelánico son infinitas, la creatividad ya depende de ti y de tus preferencias, porque una vez fabricada la baldosa, la impresión digital permite plasmar en ella cualquier diseño que puedas imaginar.
Detalles a tener en cuenta de un suelo porcelánico
Propiedades
Los revestimientos porcelánicos se adaptan a cualquier necesidad. La resistencia de este material (incluso frente a los productos de limpieza) y su bajo nivel de absorción de agua lo hacen adecuado para espacios que quieres que luzcan impecables con un mínimo mantenimiento. Soporta muy bien la humedad y los cambios de temperatura que pueden producirse en el exterior.
- Gran resistencia
- Mínimo mantenimiento
- Bajo nivel de absorción de agua
- Buen soporte de humedad y cambios de temperatura
Enlace de interés: Pavimentos exteriores: Tipos que hay y cómo escoger el que necesito
Colocación y acabado
A la hora de colocarlos, generalmente se realiza un doble encolado (en el soporte y en cada una de las baldosas) para una óptima fijación. Además, según el efecto visual que quieras conseguir al revestir suelos y paredes, puede elegirlos con los bordes biselados y una mínima separación entre ellos o bien cortados “a canto” (lo que se conoce como gres porcelánico rectificado) para que puedan unirse, casi sin separación, consiguiendo así un revestimiento continuo que crea un fantástico efecto capaz de agrandar visualmente cualquier espacio.
Por último, entre las posibles opciones de acabado no hay que olvidar la capacidad de este material para imitar, no solo tonalidades sino también las distintas texturas posibles, desde la madera, cálida y acogedora, hasta el mármol y la sensación de frescor que siempre trasmite. Por sus características y sus posibilidades de decoración, ya sabes, si toca renovar suelos y paredes, el gres porcelánico es una opción que conviene valorar.
Si quieres más información o saber cuánto podría costar reformar tu casa con un suelo de este tipo, recuerda que puedes escribirnos o pedir un presupuesto sin ningún compromiso 😉
Fuente imagen de portada: www.archiexpo.es